Estaba limpiando su casa, como casi todos los días. Pero se sentía diferente. De hecho el mismo plumero que utilizaba para limpiar la estaba poniendo cachonda. Empezó a acariciarse las tetas con él y le gustaba. Miró el sofá y decidió tumbarse para seguir jugando con ella misma. Y así lo hizo. Al poco acabó con su coño abierto masturbándose y disfrutando. No le hacía falta nadie para pasarlo bien, aunque seguramente un buen rabo en esos momentos le habría venido fenomenal.
Al final acabó totalmente desnuda y corriéndose en el sofá de su casa, sin lugar a dudas toda una cerda.

Detalles del vídeo

Duración: 07:10
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