Atada con una cadena en el cuello mientras le dan un baño, un cepillo rustico frota su cuerpo para quitar cada mugre que se haya pegado y ella, cual animal salvaje, aprecia cada gesto de cariño que se le hace. Es una gorda que seguramente algunos problemas mentales tendrá pero que estos no afectan a nadie más que ella. Que tampoco es que se pueda decir que la pasa mal, ya que a la gorda le gusta que la follen como una perra y eso es lo que hacen sus cuidadores. Le meten la polla por el culo y también por el coño, luego de dan alimento para mascotas y con eso ella es feliz.

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Duración: 07:52
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