Esta mujer se volvió loca literalmente con mi polla. Decía que le encantaba y no podía sacársela de la boca, pero a pesar de que el hecho de que me la chupara estaba bastante bien, yo quería probar su gordo coño. Tenía la vagina tan mojada que metérsela iba a ser una delicia.

A pesar de su sobrepeso sus tetas no eran demasiado grandes, no obstante me encantaba su enorme barriga y su culazo, justo los puntos fuertes que tiene toda mujer obesa.

La puse de medio lado y comencé a follármela, pero ella quería mandar, así que pronto se puso sobre mi aplastándome pero metiéndose entera mi polla en su coñito.

Por último me la follé a cuatro patas para disfrutar de su gran culo, aunque ya no pude aguantar más y saqué mi rabo para correrme en su cara de cerda.

Detalles del vídeo

Duración: 08:19
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