Laura es una de tantas chicas gordas que son realmente adictas a mamar pollas. Tras un buen rato hablando con su amigo en el sofá llegó un momento en el que no pudo contenerse. Primero le tocó el paquete, aunte la cara de sorpresa del muchacho. Luego le sacó la polla mientras iba quitándose ropa y le hizo una mamada.
Ella solo quería chupársela, era su auténtica adicción. Mientras se la comía entera seguía quitándose ropa. Hay que reconocer que la mamada la hace de una forma insuperable, tal vez por eso el chico no llega ni a follársela, directamente se corre en su cara gracias a esa comida de polla que le hace.

Detalles del vídeo

Duración: 10:08
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