Bajó a ver a su vecina un día, su idea era enseñarle unas cosas pero su intención follársela. A pesar de ser una madura obesa a él le pone muy caliente, especialmente esas dos tetas gordas que tiene. La mujer está divorciada y no sale mucho de casa, y como es una madurita muy gorda piensa que lo de follar no es para ella. Al ver a su vecino, esa obsesión suya por sus tetones, ver que era capaz de excitarle… se mojó su coño entero. Agarró sus dos tetas y envolvió la polla del hombre con ellas mientras se la mamaba. Al final puso su coño para que lo penetrara, casi no se acordaba lo que era sentir a un hombre dentro de ella. Aunque estaba muy gorda ambos cabían perfectamente en el sofá para follar, lo cual nos demuestra que el espacio es relativo.

Detalles del vídeo

Duración: 06:44
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